CONÓCEME

SOY ÁLEX Y ÉSTA ES MI HISTORIA

Todo comenzó con el embarazo de mamá. Nadie lo esperaba. ¡Éramos dos! Fue una gran sorpresa. Martín y yo veníamos en camino. Todo iba perfecto hasta que un día la cosa se complicó. A partir de ahí todo fueron nervios y preocupaciones hasta el día que decidimos conocer este mundo, bastante antes e lo previsto. Martín salió hecho un campeón y yo necesité un poco más de ayuda para sobrevivir. Esa primera noche me puse muy malito. Tuvieron que avisar a mis papás para despedirse de mí. ¡Qué duro!

 Mamá tan sólo me había visto cinco minutos, apenas pudo acariciarme y ya tenía que despedirse. Con la ayuda de los médicos y la fuerza de mis hermanitos, Martín y Adrián, decidí que no me iba, que yo me quedaba aquí con mi maravillosa familia. Poquito a poco fui remontando, salí de la UCI, me quitaron el oxígeno, las vías, me pasaron a una cunita…Hasta que otro día, otro médico vio algo raro en mi cabecita. Mi cerebro no se estaba desarrollando correctamente porque en algún momento se quedó sin oxígeno. Volvieron la angustia y las preocupaciones. El cerebro, el motor del cuerpo, el que manda. Les dijeron a mis papás que sólo podía esperar al desarrollo para ir viendo cómo sería mi vida en el futuro, pero los médicos pronto pusieron nombre a mi lesión: Parálisis cerebral infantil tipo tetraparésica espástica.

Muchas dudas, mucha incertidumbre y poca información.

Aunque queda mucho por saber tengo claro que lo único que se puede hacer es luchar, ser valiente, ver la vida desde otra perspectiva, ocuparse más y preocuparse menos, disfrutar de cada instante y siempre, siempre, sacar el lado bueno de las cosas.

Mis papás dicen que esto es como una carrera de fondo, como un entreno para un maratón. Yo nunca he corrido un maratón, de hecho, dudo que algún día pueda hacerlo, pero mis entrenos son igual de duros: voy al fisio diariamente, muchos días dos veces, a logopedia, a estimulación, a natación, a terapia con caballo…

Nadie dijo que fuera fácil, pero a pesar de todo me siento muy afortunado porque creo que tengo el mejor equipo del mundo para recorrer este duro y largo camino. Tengo la mejor familia, los mejores profesionales y los mejores amigos. Pero sobre todo tengo la mejor sonrisa para regalar cada día.

 

¿Me ayudas a seguir avanzando?